Entrevista a Catalunya Ràdio

Ahir em van entrevistar al programa El Cafè de la República de Catalunya Ràdio. Parlo principalment de l’extrema dreta i una mica del BDS i altres coses. Aquí es pot escoltar:

http://www.catradio.cat/audio/810842/Lantropoleg-social-Aitor-Hernandez-Carr-parla-sobre-lauge-de-la-ultradreta-a-Europa

Aprofito per incorporar un text que volia llegir però que era massa llarg. Vindria a ser la meva opinió (resumida) sobre on estem en quant al tema Israel/Palestina i què cal fer a partir d’aquí. Són fragments d’un advocat palestí i d’un historiador israelià inclosos al llibre “BDS por Palestina”. Al final de l’entrevista et fan comentar una foto que has de portar. Vaig comentar una de la PAH però vaig estar a punt de portar una altra que trobo excel·lent i que incorporo al final de tot.

Raji Sourani (advocat palestí membre del Comité executiu de la Comissió Internacional de Juristes)

Nadie puede afirmar que no sabe lo que está pasando en la Palestina ocupada. Estamos viviendo el peor periodo de la historia de la ocupación. Nos hemos convertido en organizaciones de derechos humanos que se movilizan para solicitar alimentos, agua, educación, medicinas y cemento. Otras cuestiones de mayor calado, como la autodeterminación y el fin de la ocupación han quedado relegadas ante las apremiantes necesidades que asolan nuestra realidad cotidiana.

Los Estados tienen la obligación de garantizar el cumplimiento del derecho internacional. Sin embargo, es obvio que en lo que a Israel respecta esta obligación se viola de manera sistemática. De hecho, en vez de aprobar sanciones y otras medidas concebidas para asegurar que Israel respete la ley, los estados hacen la vista gorda. En muchas instancias a Israel se le retribuye con acuerdos comerciales preferenciales y otros instrumentos de cooperación científica y militar.

Ilan Pappe (Catedràtic d’Història a la Universitat d’Exeter)

El mundo en general debe aplicar a Israel una presión continúa y eficaz. En el pasado esta presión demostró ser útil, especialmente en el caso de Sud-África. Es fundamental no confundir los medios (la presión) con el objetivo (encontrar una fórmula para vivir juntos). La finalidad de la presión es desencadenar negociaciones positivas, no ocupar el lugar de éstas. Apoyar la campaña de BDS sigue siendo un acto drástico para un pacifista israelí. Pero la verdad es que no hay otra alternativa. Cualquier otra opción, desde la indiferencia, pasando por la crítica suave hasta el apoyo total a la política israelí, es una decisión deliberada de ser cómplices de crímenes contra la humanidad.

Raji Sourani

Los derechos humanos, el Estado de derecho y la democracia no son un lujo, son necesidades básicas: el oxígeno para una vida digna. Se trata de principios universales por los que merece la pena luchar. No se trata de una cuestión palestina, se trata de la equidad y la justicia, y nos afecta a todos, porque es nuestra humanidad compartida la que pende de un hilo”.

Imatge

El funeral de Mandela, la ausencia de Netanyahu y los Apartheids

Primero Netanyahu dijo que iría al funeral de Nelson Mandela. Tres horas después decía que no iría. Que era “demasiado caro” (?!) . Se comentaba que sería el presidente del país, Simon Peres, quien asistiría. Pero al cabo de unas horas éste decía que no iría “por una gripe”. Entonces las miradas se dirigieron a la ministra de Justicia Tzipi Livni pero … finalmente será el portavoz del parlamento israelí (una figura de segunda línea ) quien ostentará la representación del país en el funeral . ¿Por qué ? ¿Qué puede haber llevado a las máximas figuras de un país como Israel, que dedica enormes esfuerzos a promocionar su imagen internacional, a ausentarse del evento y punto de encuentro de mandatarios internacionales más importante del año?

La respuesta es que la imagen de Israel en Sudáfrica está bajo mínimos y se esperaban protestas contra la presencia de sus máximos responsable. La mayoría de noticias han recogido la versión oficial (“el viaje es demasiado caro”, “una gripe” , etc . ) . Sólo en algunas crónicas se apuntaban estos otros motivos con la boca pequeña y sin entrar a explicar los motivos de esta mala imagen. Intentaremos explicar los motivos y, por qué lejos de ser una anécdota, es un síntoma de cómo el crédito de Israel se está agotando de forma acelerada .

Esta mala imagen, que no tiene nada que ver con el antisemitismo (como intentarán decir algunos), responde a dos factores. El primero es el papel de Israel como aliado del régimen de Apartheid Sudafricano. Los detalles de esta relación han emergido de forma contundente a la luz pública en los últimos años. Tal y como explica el ex- Editor del New York Times Sasha Polakow-Suransky en su libro “The Unspoken alianza: Israel’s secret relationship with apartheid South Africa” ​​las intensas relaciones entre los dos países han sido uno de los fenómenos más silenciados de las últimas décadas (aquí puede leerse un resumen del libro ). Sin embargo, este silencio se está rompiendo en los últimos años y la muerte de Mandela parece estar acelerando este proceso. En 2010 el diario británico The Guardian consiguió en exclusiva los documentos secretos que demostraban que, entre otras cosas, Israel había intentado vender al régimen racista la tecnología para construir la bomba nuclear. Estos documentos serían también la primera prueba escrita del que todo el mundo sabe pero nadie dice oficialmente : que Israel tiene armamento nuclear. La noticia también fue recogida por la prensa española . Las negociaciones las condujo precisamente Simon Peres (entonces Ministro de Defensa ) e incluso se puede leer una carta suya agradeciendo el trato recibido durante su visita a Pretoria y la voluntad de profundizar en la cooperación entre los dos países .

Cuando se hizo pública la muerte de Nelson Mandela, Netanyahu y Peres fueron unos de los primeros mandatarios en alabar su figura y su lucha contra el régimen de Apartheid. No obstante, a medida que han pasado los días estas palabras han sido fuertemente denunciadas y, justamente, han hecho que se hable aún más sobre su complicidad con el régimen Sudafricano. En este sentido, destaca una investigación de la cadena estadounidense NBC News donde se asegura que la relación fue mucho más allá de la negociación nuclear y , entre otras cosas, Israel se comprometió a mejorar la imagen y la reputación internacional de la Sudáfrica del Apartheid.

El segundo factor es que muchos Sur-Africanos ven un gran paralelismo entre el régimen de Apartheid Sudafricano y lo que califican como un ” Apartheid Israelí ” . Esto es, el sistema de desplazamiento, separación y discriminación institucional que afecta a toda la población palestina (esté en el exilio de los campos de refugiados, en territorios ocupados o dentro del propio Israel). La periodista Israelí Amira Hass ha explicado recientemente y de forma brillante por qué cada vez más gente habla de un “Apartheid Israelí” y en qué consiste este concepto. Este paralelismo lo han hecho, entre otros, el Premio Nobel de la Paz Desmond Tutu, el ex-ministro Ronnie Kasrils o la actual ministra de “relaciones internacionales”. Pero lo que es más relevante es que en el caso de Sudáfrica las condenas a Israel no se han quedado en la clásica denuncia sin consecuencias y han ido acompañadas de hechos. Así, Sudáfrica no permite que los productos producidos en las colonias israelíes sean etiquetados como “Made in Israel” y los etiqueta “Made in Occupied Territories”, la Universidad de Johannesburgo ha cortado formalmente los lazos con una Universidad Israelí siguiendo la llamada al boicot Académico hecha por la sociedad civil palestina, el principal sindicato del país ha adoptado la campaña de boicot, y, hace sólo un mes su gobierno anunció que reducía a la mínima expresión su contacto con el estado de Israel.

Sudáfrica se ha convertido en la punta de lanza de la campaña internacional para el Boicot , Desinversiones y Sanciones (BDS) a Israel. No es casualidad. Y las ausencias al funeral de Mandela no han hecho más que visibilizar un proceso que viene de lejos y que está llevando a un lento pero inexorable aislamiento internacional del estado de Israel como respuesta a sus políticas hacia la población palestina.

En el momento de terminar este escrito se ha publicado un texto que analiza todo esto y va en la misma línea de lo que he escrito: Why aren’t Netanyahu and Peres going to Johannesburg for Mandela’s memorial?

Otro texto sobre la materia : An Overview: Apartheid South Africa & Israel

El funeral de Mandela, l’absència de Netanyahu i els Apartheids

Aside

Primer Netanyahu va dir que aniria al funeral de Nelson Mandela. Tres hores després deia que no hi aniria. Que era “massa car” (?!). Es comentava que seria el president del país, Simon Peres, qui hi assistiria. Però al cap d’unes hores aquest deia que no hi aniria “per una grip”. Llavors les mirades es van dirigir a la ministra de Justícia Tzipi Livni però… finalment serà el portaveu del parlament israelià (una figura de segona línia) qui ostentarà la representació del país al funeral. Per què? Què pot haver fet que les màximes figures d’un país com Israel, que dedica enormes esforços a promocionar la seva imatge internacional, es perdin el que serà l’esdeveniment i el punt de trobada de mandataris internacionals més important de l’any?

La resposta és que la imatge d’Israel a Sud-Àfrica està sota mínims i s’esperaven protestes contra la presència dels seus màxims responsable. La majoria de notícies han recollit la versió oficial (“el viatge és massa car”, “una grip”, etc.).  Només a algunes cròniques s’apuntaven aquests altres motius amb la boca petita  i sense entrar a explicar els motius d’aquesta mala imatge.  Aquí intentarem explicar els motius i, per què lluny de ser una anècdota, és un símptoma de com el crèdit d’Israel s’està esgotant de forma accelerada.

Aquesta mala imatge, que no té res a veure amb l’antisemitisme (com intentaran dir alguns), té a veure amb 2 factors. El primer és el paper d’Israel com a aliat del règim d’Apartheid Sud-Africà. Els detalls d’aquesta relació han emergit de forma contundent a la llum pública els darrers anys. Tal com explica l’ex-Editor del New York Times Sasha Polakow-Suransky’s al seu llibre The unspoken alliance: Israel’s secret relationship with apartheid South Africa les intenses relacions entre els dos països han estat un dels fenomens més silenciats de les darreres dècades (aquí es pot llegir un resum del llibre). No obstant, aquest silenci s’està trencant els darrers anys i la mort de Mandela sembla estar accelerant aquest procés. L’any 2010 el diari britànic The Guardian va aconseguir en exclusiva els documents secrets que demostraven que, entre altres coses, Israel havia intentat vendre al règim racista la tecnologia per construir la bomba nuclear. Aquests documents serien també la primera prova escrita del que tothom sap però ningú diu oficialment: que Israel té armament nuclear. La notícia també va ser recollida per la premsa espanyola. Les negociacions les va conduir precisament Simon Peres (llavors Ministre de Defensa) i inclús es pot llegir una carta seva agraint el tracte rebut durant la seva visita a Pretòria i la voluntat d’aprofundir en la cooperació entre els dos països.

Quan es va fer pública la mort de Nelson Mandela, Netanyahu i Peres van ser dels primers mandataris a sortir lloant la seva figura i la seva lluita contra el règim d’Apartheid. No obstant, a mida que han passat els dies aquestes paraules han estat fortament denunciades i, justament, han fet que es parlés encara més sobre la seva complicitat amb el règim Sud-Africà. En aquest sentit, destaca una investigació de la cadena nord-americana NBC News on s’assegura que la relació va anar molt més enllà de la negociació nuclear i, entre altres coses, Israel va comprometre’s a millorar la imatge i la reputació internacional de la Sud-Àfrica de l’Apartheid.

El segon factor és que molts Sud-Africans veuen un gran paral·lelisme entre el règim d’Apartheid Sud-Africà i el que qualifiquen com un “Apartheid Israelià”. Això és, el sistema de desplaçament, separació i discriminació institucional que afecta a tota la població palestina (estigui a l’exili dels camps de refugiats, a territoris ocupats o dins del propi Israel). La periodista Israeliana Amira Hass ha explicat recentment per què cada vegada més gent parla d’un “Apartheid Israelià” i en què consisteix aquest concepte. Aquest paral·lelisme l’han fet, entre altres, el Premi Nobel de la Pau Desmond Tutu, l’ex-ministre Ronnie Kasrilis o l’actual ministra de “relacions internacionals”. Però el que és més rellevant és que en el cas de Sud-Àfrica les condemnes a Israel no s’han quedat en la clàssica denúncia sense conseqüències i han anat acompanyades de fets. Així, Sud-Àfrica no permet que els productes produïts a les colònies israelianes siguin etiquetats com “Made in Israel” i els etiqueta “Made in Occupied Territories”, la Universitat de Johannesburg ha tallat formalment els llaços amb una Universitat Israeliana seguint la crida al Boicot Acadèmic feta per la societat civil palestina, el principal sindicat del país ha adoptat la campanya de Boicot, i, fa només un mes el seu govern va anunciar que reduïa a la mínima expressió el seu contacte amb l’estat d’Israel.

Sud-Àfrica s’ha convertit en la punta de llança de la campanya internacional pel Boicot, Desinversions i Sancions (BDS) a Israel. No és cap casualitat. I les absències al funeral de Mandela no han fet més que visibilitzar un procés que ve de lluny i que està portant a un lent però inexorable aïllament internacional de l’estat d’Israel com a resposta a les seves polítiques envers la població palestina.

En el moment d’acabar aquest escrit s’ha publicat un text que analitza tot això i va en la mateixa línia del que he escrit: Why aren’t Netanyahu and Peres going to Johannesburg for Mandela’s memorial?

Un altre text sobre la matèria: An Overview: Apartheid South Africa & Israel

Israelís que llegan a la dolorosa conclusión que el Boicot a Israel es la única vía de salida

Uno de los motivos por los que apoyo la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel (BDS) es que es una petición que nos hace la sociedad civil palestina tras llegar a la conclusión de que es la vía más efectiva de cara a conseguir detener la sistemática vulneración de sus derechos. Creo que es un cambio, y un cambio positivo, que nuestro interlocutor principal (desde “Occidente”) sea la sociedad civil palestina. Los israelíes están más que invitados a sumarse al BDS , y como veremos a continuación, lo están haciendo. Pero tener en cuenta la opinión de los israelíes que trabajan por la “paz” por encima de la de aquellos que son los sujetos discriminados (palestinos) me parece continuar con la mentalidad colonial que aborda a los palestinos como unos menores de edad que necesitan nuestra ayuda y no como un sujeto que, de tú a tú, opina sobre cuál es la mejor estrategia para lograr ser ciudadanos de pleno derecho. De hecho, cuando se lanza la clçasica pregunta de “¿por qué Boicot a Israel y no a otros países que también violan todo tipo de derechos?”, la respuesta sería : por qué la sociedad civil palestina nos lo pide y considera que es la estrategia más efectiva y por qué los hechos están demostrando que es una táctica efectiva de cara a luchar contra un estado de cosas claramente injusto. También añadiría que si alguien me explica que hay una campaña de boicot a otro estado y me parece razonable y efectiva me sumaré gustosamente. El boicot és una táctica más y hay que valorar su uso en función de cada caso. Nada más.

Dicho esto, es innegable que es de gran ayuda tener a israelíes de renombre que, poco a poco, van llegando a la dolorosa conclusión que el BDS es la única vía real y efectiva para conseguir que Israel deje de violar la legalidad internacional y los derechos de los palestinos de forma sistemática. Y eso es lo que ha pasado con Gideon Levy, veterano articulista israelí del diario Haaretz, y, Neve Gordon, profesor de la Universidad Ben- Gurion.

Gideon Levy ha publicado recientemente un artículo donde dice abiertamente que la presión externa en forma de Boicot, Desinversiones y Sanciones es la única vía para conseguir que Israel deje de vulnerar derechos mediante los hechos consumados sobre el terreno y, en un futuro más o menos lejano, se vea obligado a acudir a una mesa de negociaciones donde las posiciones de los dos actores sean mínimamente equilibradas y se pueda llegar a soluciones satisfactorias para ambas partes. Un elemento que destaca Levy, y que no ha sido recogido por la prensa europea, es la importancia de lo que ha ocurrido en la reciente ronda de negociaciones entre la Unión Europea e Israel. De forma resumida sería que en julio la UE aprobó unas directrices donde decía, por primera vez, que no permitiría que ninguna empresa o Universidad situados en territorios ocupados y Jerusalén Este participara en programas financiados por su dinero. Después de una negociación y de las quejas del gobierno Netanyahu, éste ha acabado aceptando en gran parte estas nuevas directrices. Para Levy la lección de este hecho es que, ante la primera amenaza real de dejar a todo el sistema Universitario israelí sin los fondos europeos para investigación, Israel ha dado su brazo a torcer y ha aceptado un boicot de facto de los asentamientos (intentaré escribir sobre esta negociación en otro post). Es decir, la presión externa funciona y obliga a Israel a modificar sus posiciones. De eso va la campaña de Boicot a Israel.

Tal como dice Levy, se trata del primer Boicot Internacional a todas las organizaciones israelíes que operan, y por tanto participan de, la ocupación israelí. Y lo ha impulsado ni más ni menos que la Unión Europea. Sin embargo, Levy dice, y tiene toda la razón, que hacer un boicot de los territorios ocupados pero no del estado de Israel no tiene ningún sentido y es una muestra de hipocresía. Dice así :

“Los asentamientos son un proyecto de todo Israel y el boicot no puede limitarse a estos, al igual que el boicot de la Sudáfrica del Apartheid no se limitó a las instituciones que practicaban el apartheid. Allí todo era apartheid y aquí todo está vinculado con la ocupación. Israel financia, protege y nutre los asentamientos, así que todo Israel es responsable de su existencia. Es injusto hacer un boicot sólo a los asentamientos “

Levy apunta un detalle entre cómico y trágico respecto a esta negociación. La UE estaba negociando esta cuestión por teléfono con la ministra Tzipi Livny. Y resulta que la ministra tiene su oficina dentro de Jerusalén Este. Es decir, está violando la legalidad internacional y, según sus nuevos parámetros, la UE debería boicotear a la persona con la que está negociando! Esto muestra el absurdo de trazar una línea diferenciando Israel de lo que ocurre en territorios ocupados. No puedes condenar la ocupación sin pedir responsabilidades al ocupante.

El segundo caso que quería mencionar es el de Neve Gordon. Este académico publicó en 2009 un artículo en el diario Los Angeles Times donde explicaba que Israel se había convertido en un Apartheid y que había llegado a la ” dolorosa” conclusión de que la única vía de salida ante la situación actual es el Boicot a Israel. El artículo originó una gran polémica y varios ministros del gobierno de Israel pidieron a su Universidad que lo “suspendiera” de sus funciones docentes. Pero el artículo fue reproducido en diarios como The Guardian y tuvo un fuerte impacto (Aquí se puede leer otro artículo de Gordon explicando qué es el BDS y aquí su página personal con todo tipo de datos esta temática).

Por cierto, no son los únicos que lo hacen . En Israel existe la plataforma Boycott from Within (Boicot desde dentro) que también apoya el BDS. Ante su creación y el crecimiento del movimiento, el gobierno de Netanyahu aprobó en 2011 una ley anti- Boicot que abre la puerta a sanciones contra aquellos israelíes que apoyen el BDS. Por este, y otros motivos, toca ser solidarios con aquellos que se arriegan sumándose a la campaña internacional para el Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel.

El texto “Per què Artur Mas no ha mencionat la paraula palestina?”  sobre la reciente visita de Mas a Israel también aborda algunos aspectos de este tema.

Israelians que arriben a la dolorosa conclusió que el Boicot a Israel és la única via de sortida

Un dels motius pels quals dono suport a la campanya de Boicot, Desinversions i Sancions a Israel (BDS) és que és una petició que ens fa la societat civil palestina després d’arribar a la conclusió que és la via més efectiva de cara a aconseguir aturar la sistemàtica vulneració dels seus drets. Crec que és un canvi, i un canvi positiu, que el nostre interlocutor principal (des d'”Occident”) sigui la societat civil palestina. Els israelians estan més que convidats a sumar-se al BDS, i com veure’m a continuació, ho estan fent. Però tenir en compte l’opinió dels israelians que treballen per la “pau” per damunt de la d’aquells que són el subjecte d’explotació i discriminació per la seva condició (palestins) em sembla continuar amb la mentalitat colonial que aborda als palestins com uns menors d’edat que necessiten la nostra ajuda i no com un subjecte que, de tu a tu, opina sobre quina és la millor estratègia per aconseguir ser ciutadans de ple dret. (De fet, quan pregunten “per què Boicot a Israel i no a altres països que també violen tot tipus de drets?”, per mi la resposta seria: per què la societat civil palestina ens ho demana i considera que és l’estratègia més efectiva i per què, efectivament, la lectura dels fets em demostra que sí que fa mal a Israel i serveix per lluitar contra un estat de coses clarament injust i insatisfactori per qualsevol. També afegiria que si algú m’explica que hi ha una campanya de Boicot a un altre estat i em sembla raonable i efectiu m’hi sumaré gustosament. El Boicot és només una tàctica i el seu ús o no depèn de cada cas particular. Res  més.)

Dit això, és innegable que és de gran ajuda tenir a israelians de renom que, poc a poc, van arribant a la, per ells, dolorosa conclusió que el BDS és la única via real i efectiva per aconseguir que Israel deixi de violar la legalitat internacional i els drets dels palestins de forma sistemàtica. I això és el que ha passat amb Gideon Levy, veterà articulista israelià del diari HAARETZ, i, Neve Gordon, professor de la Universitat Ben-Gurion.

Gideon Levy ha publicat recentment un article on diu obertament que la pressió externa en forma de Boicot i Sancions és la única via per aconseguir que Israel deixi de vulnerar drets mitjançant els fets consumats sobre el terreny i, en un futur més o menys llunya, es vegi obligat a acudir a una taula de negociacions on les posicions dels 2 actors siguin mínimament equilibrades i es pugui arribar a solucions satisfactòries per les dues parts. Un element que destaca Levy, i que no ha estat comentat per la premsa europea, és la importància del que ha passat amb al recent ronda de negociacions entre la Unió Europea i Israel. De forma mot resumida, al juliol la UE va aprovar unes directrius on deia, per primera vegada, que no permetria que cap empresa o Universitat situats a Territoris Ocupats i Jerusalem Est participés a programes finançats pels seus diners. Per Levy la lliçó d’aquest fet és que, davant de la primera amenaça real de deixar tot el sistema Universitari israelià sense els fons europeus per recerca, Israel ha donat el seu braç a torçar i ha acceptat un boicot de facto dels assentaments (intentaré escriure sobre aquesta negociació en un altre post).

Tal com diu Levy, es tracta del primer Boicot Internacional a totes les organitzacions israelianes que operen, i per tant participen de, l’ocupació israeliana. I l’ha impulsat ni més ni menys que la Unió Europea. No obstant, Levy diu, i té tota la raó, que fer un boicot dels territoris ocupats però no de l’estat d’Israel no té cap sentit i és una mostra d’hipocresia. Diu així:

“Els assentament són un projecte de tot Israel i el boicot no es pot limitar a aquests, igual que el boicot de la Sud-àfrica de l’Apartheid no es va limitar a les institucions que practicaven l’apartheid. Allà tot era apartheid i aquí tot està vinculat amb l’ocupació. Israel finança, protegeix i nodreix els assentaments, així que tot Israel és responsable per la seva existència. És injust fer un boicot només dels assentaments”

Levy apunta un detall entre còmic i tràgic respecte a aquesta negociació. La UE estava negociant aquesta qüestió per telèfon amb la ministra Tzipi Livny. I resulta que la ministra té la seva oficina dins de Jerusalem Est. És a dir, està violant la legalitat internacional i, segons els nous paràmetres de la UE hauria de boicotejar a la persona amb la que està negociant! Això mostra l’absurd de traçar una línia diferenciant Israel del que passa a territoris ocupats. No pots criticar l’ocupació sense criticar l’ocupant.

El segon cas que volia mencionar és el de Neve Gordon. Gordon. Aquest acadèmic va publicar el 2009 un article al diari Los Angeles Times on explicava que Israel s’havia convertit en un Apartheid i que havia arribat a la “dolorosa” conclusió que la única via de sortida davant la situació actual és el Boicot a Israel. L’article va originar una gran polèmica i diversos ministres del govern d’israel van demanar a la seva Universitat que el suspenguessin. Però l’article va ser reproduït a diaris com The Guardian i va tenir un fort impacte. Aquí es pot llegir un altre article de Gordon explicant què és el BDS i aquí la seva pàgina personal amb tot tipus de dades sobre el que passa allà.

Per cert, no són els únics que ho fan. A Israel existeix la plataforma Boycott from Within (Boicot des de dins) que també recolza el BDS. Davant de la seva creació i el creixement del moviment, el govern de Netanyahu va aprovar el 2011 una llei anti-Boicot que obre la porta a sancions contra aquells israelians que donin suport al BDS. Per aquest, i altres motius, tota la solidaritat envers aquells que donen suport al Boicot, Desinversions i Sancions a Israel.

Pd: El text “Per què Artur Mas no ha mencionat la paraula palestina?” també aborda alguns aspectes d’aquest tema.

Per què Artur Mas no ha mencionat la paraula “palestina”?

El president de la Generalitat Artur Mas ha fet un viatge a Israel que ha donat molt que parlar. Es poden fer moltes lectures del viatge. Jo em centraré en una qüestió concreta. Un dels elements que més m’ha sobtat de la seva visita ha estat el fet que “els palestins” han desaparegut completament del seu itinerari i de les seves declaracions públiques. No han existit. Només els va mencionar a Jerusalem quan va ser preguntat pels periodistes. Inclús gent molt favorable a la visita de Mas a Israel es preguntava per què no havia fet una visita ràpida a alguna ciutat de Cisjordània (ni que sigui per dissimular una mica).

Per què no ho ha fet? Casualitat? Oblit? No ho crec. Per trobar una bona resposta crec que hem de girar la vista cap a la situació d’Israel i com aquest país vol presentar-se davant el món. I crec que la resposta ens ajudarà a entendre millor el viatge de Mas i les possibles implicacions de futur per Catalunya.

Des de l’any 2005 hi ha en marxa una potentíssima campanya promoguda pel ministeri d’Afers Exteriors d’Israel que busca “re-dissenyar la marca Israel” davant de l’opinió pública internacional (rebranding li diuen). La clau d’aquesta campanya es dissociar completament la marca Israel del “conflicte” amb els palestins. Durant anys Israel podia presentar amb certa facilitat les seves accions com “justes” i/o proporcionades. Ja no. La seva imatge s’ha erosionat de forma espectacular. Davant d’aquesta situació, s’ha arribat a la conclusió que ja no n’hi ha prou amb intentar demostrar que el seu comportament és correcte. És un escenari en que tenen totes les de perdre. Solució: invisibilitzem el conflicte i a aquells que el pateixen. No en parlem i, sobretot, que la premsa i els polítics estrangers no en parlin. Que parlin d’altres coses. De quines? Segons l’empresa contractada pel govern d’Israel, l’objectiu de la campanya és (textualment) “que la marca Israel és desvinculi del conflicte arabo-israelià i s’associï amb els seus avenços científics i culturals” (text aquí).

Aquesta darrera frase sona familiar oi? Sí, és la frase que des del Govern de la Generalitat s’ha repetit una vegada i una altra al llarg de la visita d’Artur Mas: “Israel és recerca, és tecnologia, és ciència…”; “Israel és innovació, és emprenedoria, és èxit…”. Si fem un cop d’ull, per exemple, al dossier de premsa de la pròpia Generalitat i busquem les paraules “Palestina, palestins, conflicte, ocupació” no apareixen ni una sola vegada en 13 pàgines. És difícil escriure 13 pàgines sobre Israel sense mencionar una temàtica que és central a la realitat del país. Si busquem també a alguns articles de la premsa d’aquells dies tampoc en trobarem ni una sola menció (i m’entristeix constatar-ho).

Evidentment, no puc saber què passava pel cap d’Artur Mas ni pel d’aquells que van planificar el viatge. Tampoc puc saber com van ser les negociacions amb les autoritats israelianes i quines condicions van posar aquestes. Només sé que la visita de Mas ha encaixat al mil·límetre amb allò que Israel vol mostrar de cara al món.

No és que el govern de Mas hagi estat un simple titella. També n’ha tret un rèdit. Ha pogut associar la seva acció a paraules com emprenedoria, start-ups, innovació, etc., que tant agraden al seu entorn “business friendly” i ha aixecat expectatives entre el món independentista en el sentit que la visita ha servit per explicar a Israel el procés sobiranista català (tot i que una lectura acurada dels fets i de les reunions mantingudes per Mas qüestiona aquest relat, però aquest ja és un altre tema). Hi ha hagut, per tant, una comunió d’interessos entre les dues parts.

Què implica tot això? Doncs, no ens enganyem, unes quantes coses. En primer lloc, col·laborar amb una estratègia que busca invisibilitzar a milions de persones que, segons el Dret Internacional, pateixen una vulneració dels seus drets més fonamentals. Anar en contra del que sembla que és un posicionament cada vegada més exigent de la Unió Europea, sí la Unió Europea, envers Israel i les seves vulneracions dels drets humans (d’això en parlarem en un altre post). Anar en la direcció oposada a governs com els de Sud-Àfrica o Noruega i d’un moviment impulsat per la societat civil internacional (la campanya BDS) que creix ràpidament i està obtenint importants èxits a l’hora de lluitar precisament contra la “normalitzacio” de l’actual situació a la zona. I, finalment, i això és una apreciació molt personal, donar suport a l’actual estat de coses a Israel no fa més que reforçar la seva fugida endavant intentant creure que pot viure com un estat “normal” sense que es trobi una solució justa per a TOTES les persones que viuen al que és la Palestina històrica (amb radical igualtat de drets per tots: jueus, palestins, etc.). Una situació que, segons el Premi Nobel de la pau Desmont Tutu, pot ser equiparada al sistema d’Apartheid Sud-Africà. A mi em sembla un preu massa elevat i en el qual no vull participar.

El govern d’Artur Mas ja ha anunciat que pensa aprofundir en el seu paper d’aliat d’Israel. És una decisió política (no econòmica) que és lliure d’adoptar. El govern de Sud-Àfrica també va tenir en els governs de Margaret Thatcher, Ronal Reagan i en el propi estat d’Israel uns grans aliats quan la opinió pública internacional li anava girant l’esquena de forma definitiva. Però convé no oblidar que aquesta és només la decisió del partit que governa Catalunya en aquest moment. Una part de la societat catalana ja ha reaccionat de forma ràpida i ha assenyalat que no hi està d’acord. A partir d’ara els ciutadans, associacions, moviments socials i la resta de partits de Catalunya també hauran de decidir si volen assumir aquest paper davant de la comunitat internacional. Perquè, pel que he entès, hem obert la porta al dret a decidir de la ciutadania oi? Doncs que es noti en aquest tema també.

Més informació sobre la campanya de rebranding de la marca Israel aquíaquí,  aquíaquíaquí i aquí.

Dos articles que analitzen la visita de Mas a Israel: un de Joan Cañete Bayle i un de Roger Vilalta.