Israelís que llegan a la dolorosa conclusión que el Boicot a Israel es la única vía de salida

Uno de los motivos por los que apoyo la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel (BDS) es que es una petición que nos hace la sociedad civil palestina tras llegar a la conclusión de que es la vía más efectiva de cara a conseguir detener la sistemática vulneración de sus derechos. Creo que es un cambio, y un cambio positivo, que nuestro interlocutor principal (desde “Occidente”) sea la sociedad civil palestina. Los israelíes están más que invitados a sumarse al BDS , y como veremos a continuación, lo están haciendo. Pero tener en cuenta la opinión de los israelíes que trabajan por la “paz” por encima de la de aquellos que son los sujetos discriminados (palestinos) me parece continuar con la mentalidad colonial que aborda a los palestinos como unos menores de edad que necesitan nuestra ayuda y no como un sujeto que, de tú a tú, opina sobre cuál es la mejor estrategia para lograr ser ciudadanos de pleno derecho. De hecho, cuando se lanza la clçasica pregunta de “¿por qué Boicot a Israel y no a otros países que también violan todo tipo de derechos?”, la respuesta sería : por qué la sociedad civil palestina nos lo pide y considera que es la estrategia más efectiva y por qué los hechos están demostrando que es una táctica efectiva de cara a luchar contra un estado de cosas claramente injusto. También añadiría que si alguien me explica que hay una campaña de boicot a otro estado y me parece razonable y efectiva me sumaré gustosamente. El boicot és una táctica más y hay que valorar su uso en función de cada caso. Nada más.

Dicho esto, es innegable que es de gran ayuda tener a israelíes de renombre que, poco a poco, van llegando a la dolorosa conclusión que el BDS es la única vía real y efectiva para conseguir que Israel deje de violar la legalidad internacional y los derechos de los palestinos de forma sistemática. Y eso es lo que ha pasado con Gideon Levy, veterano articulista israelí del diario Haaretz, y, Neve Gordon, profesor de la Universidad Ben- Gurion.

Gideon Levy ha publicado recientemente un artículo donde dice abiertamente que la presión externa en forma de Boicot, Desinversiones y Sanciones es la única vía para conseguir que Israel deje de vulnerar derechos mediante los hechos consumados sobre el terreno y, en un futuro más o menos lejano, se vea obligado a acudir a una mesa de negociaciones donde las posiciones de los dos actores sean mínimamente equilibradas y se pueda llegar a soluciones satisfactorias para ambas partes. Un elemento que destaca Levy, y que no ha sido recogido por la prensa europea, es la importancia de lo que ha ocurrido en la reciente ronda de negociaciones entre la Unión Europea e Israel. De forma resumida sería que en julio la UE aprobó unas directrices donde decía, por primera vez, que no permitiría que ninguna empresa o Universidad situados en territorios ocupados y Jerusalén Este participara en programas financiados por su dinero. Después de una negociación y de las quejas del gobierno Netanyahu, éste ha acabado aceptando en gran parte estas nuevas directrices. Para Levy la lección de este hecho es que, ante la primera amenaza real de dejar a todo el sistema Universitario israelí sin los fondos europeos para investigación, Israel ha dado su brazo a torcer y ha aceptado un boicot de facto de los asentamientos (intentaré escribir sobre esta negociación en otro post). Es decir, la presión externa funciona y obliga a Israel a modificar sus posiciones. De eso va la campaña de Boicot a Israel.

Tal como dice Levy, se trata del primer Boicot Internacional a todas las organizaciones israelíes que operan, y por tanto participan de, la ocupación israelí. Y lo ha impulsado ni más ni menos que la Unión Europea. Sin embargo, Levy dice, y tiene toda la razón, que hacer un boicot de los territorios ocupados pero no del estado de Israel no tiene ningún sentido y es una muestra de hipocresía. Dice así :

“Los asentamientos son un proyecto de todo Israel y el boicot no puede limitarse a estos, al igual que el boicot de la Sudáfrica del Apartheid no se limitó a las instituciones que practicaban el apartheid. Allí todo era apartheid y aquí todo está vinculado con la ocupación. Israel financia, protege y nutre los asentamientos, así que todo Israel es responsable de su existencia. Es injusto hacer un boicot sólo a los asentamientos “

Levy apunta un detalle entre cómico y trágico respecto a esta negociación. La UE estaba negociando esta cuestión por teléfono con la ministra Tzipi Livny. Y resulta que la ministra tiene su oficina dentro de Jerusalén Este. Es decir, está violando la legalidad internacional y, según sus nuevos parámetros, la UE debería boicotear a la persona con la que está negociando! Esto muestra el absurdo de trazar una línea diferenciando Israel de lo que ocurre en territorios ocupados. No puedes condenar la ocupación sin pedir responsabilidades al ocupante.

El segundo caso que quería mencionar es el de Neve Gordon. Este académico publicó en 2009 un artículo en el diario Los Angeles Times donde explicaba que Israel se había convertido en un Apartheid y que había llegado a la ” dolorosa” conclusión de que la única vía de salida ante la situación actual es el Boicot a Israel. El artículo originó una gran polémica y varios ministros del gobierno de Israel pidieron a su Universidad que lo “suspendiera” de sus funciones docentes. Pero el artículo fue reproducido en diarios como The Guardian y tuvo un fuerte impacto (Aquí se puede leer otro artículo de Gordon explicando qué es el BDS y aquí su página personal con todo tipo de datos esta temática).

Por cierto, no son los únicos que lo hacen . En Israel existe la plataforma Boycott from Within (Boicot desde dentro) que también apoya el BDS. Ante su creación y el crecimiento del movimiento, el gobierno de Netanyahu aprobó en 2011 una ley anti- Boicot que abre la puerta a sanciones contra aquellos israelíes que apoyen el BDS. Por este, y otros motivos, toca ser solidarios con aquellos que se arriegan sumándose a la campaña internacional para el Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel.

El texto “Per què Artur Mas no ha mencionat la paraula palestina?”  sobre la reciente visita de Mas a Israel también aborda algunos aspectos de este tema.